María Pagés Compañía

María Pagés
Compañía

Si hay algo que pueda definir la singularidad creativa poliédrica de María Pagés, es su arraigado sentido ético de la cultura. Ella crea porque está convencida de que el arte lleva en su esencia, un profundo compromiso con la vida y con la memoria.

Para esta artista sevillana, iconoclasta por naturaleza, que ha hecho de la danza flamenca su patria poética, la modernidad es la tradición en movimiento y la fuente del dinamismo de nuestros lenguajes e ideas. Su aportación creativa y estética reside en su serenidad al hablar sin complejos con todos los lenguajes y hacer que acepten la hospitalidad mítica del flamenco.  Utilizando los códigos fundamentales del lenguaje flamenco e investigando dentro y fuera del mismo, demuestra ser una pionera en el entendimiento del flamenco como un arte contemporáneo y vivo.

Está convencida de que el diálogo y el intercambio enriquecen el arte y favorecen una mayor comprensión entre los seres humanos. 
 

Pero ahí llega María Pagés: hinca los tacones en la tradición, alza los brazos, convoca en escena a la libertad, al mestizaje y al humor, y una luz deslumbrante saca de las tinieblas el caudal fresco e inagotable del río flamenco. Rafael Azcona (Crítico)

 

"En todas las artes hace falta una Pagés"

El País

        Obras:

Sol y sombra (1990)
De la luna al viento (1994)
El perro andaluz. Burlerías (1996)
La Tirana (1998)
Flamenco Republic (2001)
Canciones, antes de una guerra (2004)
Sevilla (2006)
Autorretrato (2008)
Flamenco y poesía (2008)
Dunas (2009)
Mirada (2010)
Utopía (2011)
Casi divina, leve (2012)
La alegría de los niños (2013)
Siete golpes y un camino (2014)
Yo, Carmen (2014)
Óyeme con los ojos (2014)
No dejes que termine el día (2015)
Rostros (2016)

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¿María Pagés baila? Plantada, como cualquier otro ser humano, sobre la tierra que pisamos, difiere de nosotros en que el suelo donde sus pies van dibujando preguntas y respuestas no es sólo la base indispensable para que el movimiento no se rompa a cada avance o retroceso.

Con María Pagés, el suelo adquiere un misterioso poder de levitación, como si a la tierra le fuera imposible desprenderse de la tierra y diluirse en los aires siguiendo los caminos que sus brazos señalan. Que en María Pagés habita el genio del baile, todos lo sabemos y lo proclamamos. Pero hay algo más en esta mujer: ella baila y, bailando, mueve todo lo que la rodea.

Ni el aire ni la tierra son iguales después de que María Pagés haya bailado.

 

José Saramago